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Érase una vez, hace muchísimos años, cuando el mundo aún era joven y los niños esperaban la Navidad con los ojos llenos de ilusión, Papá Noel se dio cuenta de que necesitaba ayuda para llevar regalos a todos los hogares del mundo en una sola noche. Aunque sus renos mágicos eran veloces y sus elfos trabajaban sin descanso, la lista de niños buenos crecía cada año. Fue entonces cuando nació Santa-Express, la primera y única empresa de mensajería mágica dedicada a ayudar a Papá Noel.
En sus inicios, Santa-Express operaba desde una pequeña cabaña en el Polo Norte, muy cerca del taller de juguetes de Papá Noel. Los elfos, expertos en construir juguetes, comenzaron a colaborar con nosotros para diseñar embalajes resistentes a las tormentas de nieve y al vuelo a alta velocidad. Cada paquete era preparado con esmero, envuelto con papel brillante y etiquetado mágicamente con el nombre del destinatario.
Con el paso de los siglos, Santa-Express creció. Incorporamos tecnología mágica que nos permite rastrear cada regalo en tiempo real, sistemas de transporte que aprovechan los vientos del norte para llegar más rápido, y hasta un equipo especial de renos para llevar los paquetes más grandes. ¡Hoy somos los mejores aliados de Papá Noel!
Nuestra misión no ha cambiado desde aquel primer día: asegurarnos de que cada regalo llegue a las manos adecuadas, sin importar lo lejos que estén. Cada paquete que preparamos lleva consigo no solo un juguete, sino también un trocito de la magia navideña, fabricada con amor y alegría en el corazón del Polo Norte.
En Santa-Express estamos orgullosos de ser parte de esta maravillosa tradición navideña y de llevar sonrisas a todos los niños del mundo. Así que cuando veas nuestro logotipo en tu paquete, recuerda que forma parte de la gran misión de Papá Noel: llenar cada rincón del planeta de amor, felicidad y magia.
El empaquetador estrella
Experta en etiquetas mágicas
Calculador de rutas
Supervisora mágica
Si te olvidaste de mandar tu carta a Papá Noel, puede que aún estés a tiempo.